Marzo

 

Tras un mes de febrero con pocas emociones fuertes llegó un marzo que no prometía demasiado. Las restricciones seguían en pie y no había indicios de levantamiento alguno de las mismas. Con el paso de los días se confirmó que marzo sería otra vez un mes con el nivel máximo de restricciones, así que en la casa de los voluntarios nos pusimos una vez más la pilas a buscar actividades y tratar de convertir todo este tiempo en tiempo útil.

En el trabajo todo ha continuado como en los últimos meses, teletrabajando y tratando de enviar actividades y posters (ej. El día de la mujer el 8 de marzo, para el que diseñé diferentes posters que se colgaron en la residencia). Tengo reuniones semanales con mi mentora para realizar un seguimiento de mis actividades y también para preguntarme qué tal estoy y como llevo el confinamiento. 

Hemos tenido un “mid-training” que tiene como objetivo ponernos a los-as voluntarios-as que estemos haciendo una CES en Irlanda en contacto. Esta vez los-as voluntarios-as con los-as que hemos tenido las sesiones no han sido los-as mismos-as que en anterior training que tuvimos cosa que nos ha permitido abrir algo más el círculo de personas que conocemos aquí, algo especialmente necesario ahora que vivimos la mitad del tiempo confinados. Es cierto que por las restricciones que aún tenemos, no podemos quedar en persona, pero nos permite hacer planes de cara al futuro y nos ha permitido compartir inquietudes y sensaciones durante las diferentes actividades del training. 

Con marzo también ha llegado el buen tiempo y, como dije en algún post anterior, tenemos un precioso jardín del que podemos disfrutar ahora más que nunca. Estamos además plantando zanahorias, cebollas… todo a modo de experimento para ver si funciona. 

He continuado estudiando inglés, aunque en las últimas dos semanas me ha resultado más difícil. A veces el confinamiento pasa factura y aunque tengas tiempo, puede resultar difícil concentrarse. Aún así sigo con mis objetivos en mente y sigo con ganas de seguir estudiando inglés. 

Ahora en abril se volverán a revisar las medidas de confinamiento. Estamos optimistas pero también realistas. Sabemos que mucho no cambiarán las cosas pero esperamos que al menos podamos movernos un poco más por Dublín o podamos visitar a algunos-as amigos-as que hemos hecho por aquí. Os seguiré contando. 

                                                                                                                               IRENE E.

Irati desde Portugal...

Hola a todos/as! Me llamo Irati, y esta es mi segunda entrada al blog! Durante este segundo mes, he participado de manera online y varias reuniones con diferentes organizaciones. 

Este mes ha sido muy diferente al anterior, ya que ha dejado de llover y ha estado casi todo el mes con sol, y eso ha ayudado mucho a cambiar el modo de trabajar de manera online!

Por un lado, de manera rutinaria, todos los lunes y martes participo en un meeting online con las personas que trabajan en ECOS y algunos/as voluntarias, donde intercambiamos diferente información. Estos encuentros nos dan la oportunidad de escuchar proyectos que se llevarán a cabo y a la vez es un espacio abierto para compartir nuevas ideas y aportaciones.

Entre las aportaciones recogidas, estamos llevando a cabo una de ellas, la cual consiste en un intercambio cultural de gastronomía entre los y las participantes de la casa. En ese sentido, este segundo mes he tenido la oportunidad de probar comida de otros países junto con sus costumbres  y he podido enseñar yo también especialidades como “pintxos”!

El COVID-19 sigue presente aquí en Portugal, y es por eso que este mes hemos pasado mucho rato trabajando de manera Online desde la terraza de la casa como si estuviéramos en verano! Es por ello que la palabra paciencia está presente durante este mes, ya que de cara a abril las cosas van a cambiar. 

 Aún así, he participado de manera esporádica en la repartición de comida con la comunidad Gitana mediante “el Banco de Alimentos”. Estoy muy motivada y con ganas de participar en el proyecto que se desarrollará desde abril hasta el 2022 en torno al empoderamiento de mujeres de Senegal, Portugal, España e Italia de manera online. Para ello, estamos preparando actividades y material para trabajar en torno a este tema para los próximos meses.

La colaboración en ReFood es otro de los lugares donde participo de manera presencial, y que como comenté, acompaño a personas de esta asociación en la recolecta de alimentos que van a tirar a la basura diferentes súper mercados y restaurantes. 

Espero tener más novedades para el mes que viene! Obrigada!

                                                                                                                              IRATI

Usoa, Dinamarkatik...

Otsailaren 14a. 

Bizi dugun egoera bereziak alde onak eta txarrak dituela zalantzarik ez dago. Proiektuaren hasiera data atzeratu egin behar izan genuen, gogoak gorde eta burokraziaz okupatu. Baina iritsi zen eguna! Bidai lasai baten ondoren, egoera berezi batean bizi garela ez ahazteko, koarentena-aldia beteko dut.  Honek ere baditu bere alde ona, aberatsak lez, gosaria logelara ekartzen baididate. Beraz, pandemiarekin edo gabe, irribarretsu beti.

 

Otsailaren 18a.

Kontextuan jarriko zaituztet: derrigorrezko 10 eguneko koarentena ekiditeko, edo laburtzeko behinik behin, 4. egunean PCR proba egitera aurkezteko aukera nuen, 15-18 ordutan emaitza lortu eta negatiboa izatekotan… aske! 

32 ordu pasa dira eta oraindik ez dut emaitza jaso. Imajinatu dezakezue nolako desilusioa. Proiektuan parte hartu nahi eta ezin.

Hortaz, txip aldaketa egitea beharrezkoa ikusi dut. Eskerrak eman ditut proiektuan parte hartu ezin izan arren, bertako zenbait osagaiez gozatzen hasi izan ahal dudalako. Bertako janari goxoak eta gozoak (okindegia daukate ☺), kiirtanak (mantra musikatuak), nire logelako lehio zabaletatik ikusten den paisaia.

  Usoa C.

Segundas oportunidades...¡Lituania he vuelto!

En Febrero de 2020 me embarqué en la aventura de viajar a Lituania para realizar mi CES en un bosque-escuela, un mes más tarde el mundo colapsó...el proyecto se detuvo ya que la escuela donde realizaba mi actividad voluntaria estaba suspendida por el Covid. ¿Quería esto decir que mi oportunidad de aprender y vivir esta experiencia se había esfumado? ¡Eso no podía ser posible! Después de muchas consultas, e-mails y llamadas se pudo hacer una modificación  y mis seis meses de CES quedaban pospuestos para Febrero - Agosto del 2021. 

Así que aquí estoy de nuevo ''comenzando'' esta segunda oportunidad, y me siento una privilegiada por ello. Las dos primeras semanas tuve que hacer aislamiento domiciliario por 14 días. La primera semana me vino genial pero recuperarme de tanta maleta, papeleos y controles de aeropuertos, además de poder organizar la habitación a mi gusto y pasar muuuchas horas cocinando. La segunda semana se me hizo algo más difícil, desde la ventana del apartamento veía todo blanco y nevado, llegamos a temperaturas de -12°C con sensación térmica de -19°C.

 

Suena loco, pero yo quería salir para sentir esas temperaturas y no podía parar de imaginar lo preciosa que estaría la escuela cubierta de blanco y el juego que podía dar a los-as niños-as (y a mí).

Pasada la cuarenta pude ir a la escuela, al entrar al bosque y ver todo lleno de peques con sus botitas y chalecos reflectantes correteando o colgados-as de ruedas a modo de columpio se me pusieron los ojos llorosos, no me podía creer que estuviese ahí de nuevo. Reencuentros con profes, presentaciones a nuevos grupos de peques y profesorado. El colegio está aún mejor que el año pasado (una parte de mí se alegró de que se cancelase el proyecto en el 2020 porque este año el colegio luce mucho mejor, hay más gente, más estructuras y nuevos tipos de pedagogías por el nuevo profesorado, lo cual es siempre muy enriquecedor).

El 11 de Marzo se celebró el día de la independencia de Lituania, fue un día muy bonito que comenzó con toda la escuela alrededor de la bandera del país cantando el himno (yo pretendía cantarlo porque tenía los ojos de varios-as niños-as clavado-as en mi). A medida que ''cantábamos'' el himno al unísono los-as mayores expandieron una bandera gigante con los colores de Lituania. Se creó una energía muy bonita acorde a la importancia que muestran a este día. Y para mi sorpresa ¡Comenzó a nevar! :)

                                                                                                                       Irene Cernuda


Ciao! Sono Laura

Donostian jarraitzen dut hurrengo hilabetean Italiara bueltatzeko asmotan. Baina beldurrez ere. Nerekin bizi zen beste bolondresa hilabete honetan bere proiektua bukatzen du eta etxera bueltatzen da, beraz bueltatzen naizenean bakarrik izango naiz. Pisu txiki horretan bakarrik egoteak gustoko izango dudala uste dut baina herrian bakarrik egoteak… Gahinera gurekin lan egiten zuten kide gehienak praktiketan ziren elkartean eta haien praktikaldia amaitu dute ere. 

Berriz ere hastea izango da. Eta hasierak gogorrak izaten dira. Niri behintzat gehien kostatzen zaidana. Baina hala ere gai naizela ikustarasten dit eta horrek indartsu sentiarazten nau. Erronka bezala hartzen dut.

Azken hilabete honetan italiarra ikasten aritu naiz. Online klaseak izan ditut baita OLS ikastaroa ere. Bueltatzen naizenerako hizkuntzaren muga hori gainditzeko erreztasuna izatea gustatuko litzaidake. Horretaz gain eskatu zidaten lana bukatu eta bidali diet ere.

Bestalde, KAEBNAIrekin ere zenbait jardueretan nabil. Esate baterako, zenbait eskoletan ESC hitzaldiak eman ditut nire esperientzia azaltzeko.

 

Hurrengo hilabeterarte,

 

                                                                                                                         Laura Sainz

 

CES EN FARO!

 

Hola  a todos/as! Me llamo Irati, soy voluntaria en KAEBNAI y ahora mismo estoy realizando un voluntariado dentro del Cuerpo Solidario Europeo en Faro, Portugal.

Para algunos/as puede ser impensable pensar en la posibilidad de viajar al extranjero, hacer un voluntariado en un área interesante a nivel personal y a la vez aprender un nuevo idioma, entre otras cosas. En mi caso, llegué hace un mes a Faro, por lo que está siendo posible realizar lo previsto! Como ya sabéis, el COVID-19 afecta y está presente de diferentes maneras en cada país, y en Portugal actualmente los lugares relacionados a la participación social están cerrados. En ese sentido, mi nombre de organización Portuguesa se llama ECOS es la participación en la comunidad gitana, con las familias y los niños/as, pero por el momento ese trabajo está siendo reemplazado por diferentes tareas Online y en otras áreas. Entre las tareas online, hemos realizado grupos de trabajo de presentación entre los voluntarios/as, talleres de feed-back donde hemos intercambiado proyectos que nos gustaría realizar etc.

Por otro lado, también he creado otro vínculo con una organización llamada ReFood donde acompaño a personas de esta asociación en la recolecta de alimentos que van a tirar a la basura diferentes supermercados y restaurantes. El día que llegué, mis compañeros/as de la casa, que también son parte de la organización donde realizo mis tareas, me recibieron con una bienvenida increíble! Esto me ha hecho sentirme muy segura y a gusto en Faro, ya que actualmente ellos/as son un soporte importante en esta experiencia.

Otra de las actividades que me gustaría mencionar es el On Arrival, actividad donde hemos podido tener una bienvenida y conocer de manera virtual a otros/as voluntarios/as que también están en Portugal, realizando su CES en diferentes proyectos. Esta actividad nos ha dado la oportunidad de profundizar en nuestros quehaceres, deberes y derechos como voluntarios/as. Pero también ha sido una oportunidad de conectar y realizar vínculos con personas de diferentes países y experimentar las motivaciones y sentimientos de cada uno/a a la hora de haber tomado esta decisión.

Finalmente, espero que durante el mes de marzo la situación cambie en Portugal y podamos realizar más tareas de manera presencial, trabajando con personas y conociendo nuevos rincones!

                                                                                                                                 IRATI

 

Febrero

Llegó febrero. La situación es bastante parecida a la de enero, pero enfocados aún más en objetivos en la casa. Al ver que los días pasan y que se empieza a hablar de un posible aplazamiento del levantamiento de las restricciones, los voluntarios comenzamos a plantearnos qué hacer y sobre todo qué hacer cuando todo acabe. Decidimos fijarnos objetivos y así aprovechar el tiempo. En mi caso, perfeccionar el inglés. 

Es importante mantenerse ocupados/as y crear una cierta dinámica en el confinamiento (o eso dicen), y es algo que hemos conseguido en la casa. Todos/as estamos estudiando/mejorando/aprendiendo algo nuevo y todos/as estamos tratando de descubrir algo nuevo de Dublín que no esté más lejos de 5km. No es una situación ideal pero tampoco es mala, es cuestión de adaptarse a las circunstancias.

Como decía antes, el mes comenzó hablándose de un hipotético aplazamiento de las restricciones más allá de ese 5 de marzo, cosa que se confirmó más adelante, aunque a día de hoy siga siendo incierta aún la fecha. Todo parece indicar que seguiremos en esta situación hasta finales de abril por lo menos. Existe una posibilidad y es la de la vacuna. Están intentando ver cómo pueden vacunarnos a los/as voluntarios/as puesto que, aún no siendo trabajadores con contrato, estamos en contacto directo con los/as residentes. La vacunación del personal de primera línea ya ha comenzado en el país y pronto le llegará el turno a la asociación para la que trabajo. Pero tienen que tramitarlo a través del ministerio de salud/gobierno y puede demorarse. Esto podría acelerar nuestra vuelta al trabajo, pero si algo hemos aprendido durante los últimos meses es que es mejor no hacer demasiados planes e ir viendo cómo va.

Mientras tanto, he conseguido mantener un contacto bastante directo y fluido con el trabajo. Mando actividades y artículos semanales para los/as residentes y hemos empezado a organizar sesiones vía zoom con aquellos/as residentes que así lo quieran. El objetivo es que tengan una cara conocida no habitual para charlar y salir de la monotonía que este confinamiento tan extremo está suponiendo también para ellos/as. No está siendo una situación idílica pero el esfuerzo de las personas está demostrando ser mucho más fuerte y grande que el abatimiento y poco a poco estamos logrando construir pequeñas cosas en un momento en el que parecía que todo se iba a hundir.

                                                                                                                               IRENE E.

Ciao!

Volví a casa por navidad y aquí sigo. Decidí volver porque deduje que la situación tras navidad se complicaría y la verdad es que la sensación de estar confinada allí, en un pueblito y en un piso tan pequeños, aislada, me causaba muchísima más ansiedad que comerme la tercera ola aquí, en mi entorno. En enero, tras las vacaciones, me puse en contacto con la entidad de acogida y me dieron la opción de trabajar desde aquí hasta marzo, que esperemos que la situación mejore.

Así que estoy en mi casa. Sigo recibiendo el dinero de bolsillo y el de las dietas y volveré a tener clases de italiano online. A cambio estoy haciendo un panfleto dirigido a los niños, niñas y jóvenes de Medicina informándoles sobre el CES. Tiene que ser en inglés y en italiano. Estas son las únicas pautas que me han dado. Estoy dándole vueltas a la cabeza y tratando de hacerlo de una manera atractiva y fácil de entender.  

Suelo hablar con mis compañeros y compañeras, pocos/as están allí a día de hoy. Bastantes han acabado sus proyectos estos meses y otras voluntarias están haciendo como yo, online desde sus casa. Otras y otros siguen allí pero sin trabajo. La verdad es que los echo de menos. Es una pena que esto esté saliendo así. Pero exprimiremos al máximo cuando nos podamos juntar y me alegro muchísimo de haberlas y haberlos conocido.

 Realmente el CES no está yendo como me esperaba. Nada estos años es como esperábamos. Y aun y todo engancha. Creo que estoy aprendiendo y creciendo mucho y aunque reconozco que el día a día aquí me resulta más cómodo y más fácil quiero volver. Confío en marzo.

 

Os iré contando… ¡Un besito!

 

                                                                                                                           Laura Sainz

Un momento emotivo, mi vuelta a casa en Navidad
Un momento emotivo, mi vuelta a casa en Navidad

Enero

Tras el anuncio del gobierno del paso a la fase 5 a finales de diciembre, algunos cambios comenzaron a producirse en el trabajo. Limitación de actividades, aforos, turnos… También cambió la situación fuera del trabajo, ya que ya no podíamos movernos más allá de 5km de nuestra casa y todo el comercio y hostelería pasó a estar cerrado.

Sin embargo, esto fue sólo un adelanto. Pocos días después, el 5 de enero, el gobierno anunció un confinamiento completo del país que esta vez sí, tuvo un impacto muy grande. Pese a ser voluntaria en un proyecto como trabajadora de primera línea (trabajamos en un centro con personas en riesgo), concluyeron que los voluntarios/as no éramos trabajadores/as esenciales, así que, tras ese anuncio ya no podíamos ir a trabajar de manera presencial. En su lugar, a partir de ese momento y hasta que la cosa mejore y reduzcan restricciones, tenemos que trabajar desde casa y proponer y organizar actividades desde casa. Hay que tener en cuenta, además, que los/as 4 voluntarios/as que estamos conviviendo en la misma casa trabajamos en 4 proyectos diferentes con personas de alto riesgo, por lo que reducir el riesgo de contagio es muy importante. Siendo esto así, estamos organizando diferentes actividades para los residentes: pequeños ejercicios enfocados en su salud y bienestar, información sobre películas, reuniones vía zoom para quienes quieran charlar un rato, …. No es fácil, pero hay cosas que aún se pueden hacer. También estamos utilizando este tiempo para nosotros/as. Exploramos calles cercanas, probamos a cocinar cosas nuevas y planeamos cosas para nuestro futuro. Además tenemos dos gatitas que vienen a visitarnos casi cada día. No entran en casa pero les hemos construido una caseta doble en el jardín. 

El último comunicado del gobierno dice que en principio seguiremos así hasta el 5 de marzo. No es muy alentador, pero tratamos de enfocarnos en las cosas que aún podemos hacer ahora y tratamos de pensar también en que esto no es para siempre. Sabemos que en algún momento esto irá remitiendo y podremos hacer más cosas. Además, ya han comenzado las vacunaciones y nos han dicho que en principio no tardaremos demasiado en ser vacunados ya que somos “trabajadores de primera línea”. Por suerte, no estamos solos/as y nuestros/as supervisores/as están muy pendientes de nosotros/as en todo momento. Veremos como sigue, os seguiré contando. 

                                                                                                                               IRENE E.

 

Diciembre

 El 1 de diciembre, el gobierno anunció el cambio del nivel 5 al 3 en todo el país con disminución de algunas restricciones de cara a navidad. Acogí la noticia con mucho entusiasmo ya que, desde que vine, no había podido explorar demasiado Irlanda. Junto al resto de voluntarios y voluntarias, ideamos un plan para diciembre para aprovechar bien el tiempo. Así, reservamos entradas para visitar la Guinness Storehouse (imprescindible ya que su historia es en parte la historia de Irlanda), organizamos una excursión a Westport con la intención de subir el Croagh Patrick, un monte sagrado aquí, y cogimos entradas para una exposición en el museo de arte. Una de las cosas que caracteriza a Irlanda son sus paisajes, verdes e intensos y Westport es una bonita prueba de ello.

 

Tras tres horas de tren llegamos a un pueblito costero con mucho encanto en el condado de Mayo. Queríamos ver algo más de Irlanda pero sin demasiadas aglomeraciones ya que la pandemia sigue presente y decidimos que hacer senderismo era una buena opción. Tras pasar la primera noche y poder beber nuestra primera pinta en un pub (¡después de tres meses!) madrugamos y fuimos a coronar el Croagh Patrick un monte con un final pedregoso y empinado (cuenta la leyenda que algunos/as peregrinos/as lo suben descalzos/as). Las vistas espectaculares y pudimos al fin sentir que estábamos aquí, en Irlanda.

 

El levantamiento parcial de las restricciones no supuso un suspiro sólo en mi tiempo libre, también supuso poder realizar muchas más actividades con los residentes en el centro y poder interactuar más con ellos. Esto me vino realmente bien para afianzar vínculos y para acercarme más a ellos. Además, pude al fin realizar la actividad estrella en el centro: jugar al billar! Mi motivación ha mejorado y en general parece que todo se ha vuelto más real. 

 

Una de las cosas que, sí que se ha visto truncada, son las navidades. Mi idea era ir a casa por navidad, pero la cuarentena obligatoria al llegar (aun siendo algo más corta si me hacía pcr) no me lo permitía. Los/as cuatro voluntarios/as nos encontramos en la misma situación y aunque no sea la óptima, pude pasar las navidades en “familia”.  

 

Sin embargo, con el levantamiento de restricciones llegó el aumento de casos, cada día las cifras van subiendo, después multiplicando…. Hasta que hacia el 20 de diciembre el gobierno anuncia que se avecinan restricciones. Pocos días después, el 23, anuncia un paso parcial al nivel 5, que irá ganando restricciones conforme pasen los días (y las navidades). Una nueva cepa se descubre en el Reino Unido que no tardará en llegar… e Irlanda parece que se prepara para hibernar una vez más.

En las fotos veis lo que os cuento!

IRENE E.

Ciao!

Soy Laura. Una Donostiarra de 30 años que en pleno Covid19 se ha plantado en Medicina, un pueblito de la provincia de Bologna.

Sí, en plena pandemia. ¿Por qué? Pues porque por distintos motivos siempre he ido posponiendo esta oportunidad y justo decido irme y nos sorprende una pandemia mundial. ¿Quién me lo iba a decir? Pero ya sabéis que esta oportunidad tiene fecha de caducidad y solo puede comenzarse antes de cumplir los 31. Aterricé en Bologna hace exactamente un mes y no ha sido fácil. Me he pasado prácticamente la mitad confinada, me han hecho dos veces el test covid y varias personas voluntarias de mi entidad de acogida dieron positivo. Me costó dos semanas que estuvieran las cosas medio en calma y poder ir desde lo que era mi piso provisional en Bologna a el que es mi piso en Medicina, dos semanas llenas de incertidumbre y sin poder deshacer siquiera las maletas. Pero al fin estoy aquí, en Medicina, en el que será mi hogar durante casi un año. Un hogar muy pequeñito que comparto con una voluntaria alemana muy jovencita. El proyecto que venía a hacer tampoco es el que se está haciendo ahora. El proyecto consiste en la intervención social con niños y niñas en situación de riesgo de exclusión social mediante el ocio y el apoyo escolar. Pero a día de hoy y desde que yo llegué solo se pueden dar clases particulares y con la atención individualizada o grupos muy reducidos. Y teniendo en cuenta que, aunque confío que aprenderé, aún no sé italiano… os podéis imaginar. Creo que los comienzos nunca son fáciles, pero a esto le está costando arrancar más de la cuenta. Sin embargo, estoy aprendiendo muchísimo, creo que me estoy conociendo mejor y a tolerancia a la incertidumbre no creo que me gane nadie. Además, estoy segura, con todo lo que se está haciendo de rogar cuando de verdad empiece va a ser increíble. Y si no, al menos me llevo todos los aprendizajes personales, lo que estoy mejorando en inglés y lo que espero aprender de italiano. Espero traer noticias más interesantes en los próximos meses. 

 Un besito

                                                                                                                            Laura Sainz

Os presento Medicina
Os presento Medicina

Octubre 23 – noviembre 23

El  segundo mes ha traído consigo estabilidad y nuevas experiencias. Como contaba el pasado mes, entramos en un confinamiento total de todo el país en octubre, por lo que gran parte de la experiencia se vio limitada. A pesar de los 5km y de la pequeña libertad que esto nos daba, hubo días en los que las limitaciones pesaron y volvieron la experiencia un tanto monótona (trabajo-casa).

Sin embargo, hablamos acerca de esto en la casa, decidimos cambiar y empezamos a salir y a hacer planes fuera de casa y me di cuenta de que había muchas cosas por hacer. Pese a todas las restricciones, hay mucha vida en la calle. Puedes ver que la esencia de Dublín está ahí esperando para volver pronto. Una cosa que queda clara es que se trata de una ciudad multicultural con mucho encanto. En una calle puedes fácilmente encontrarte un pub, una tienda especializada en gastronomía española, seguida de una rumana, italiana y una brasileña. Todo esto mientras escuchas acentos e idiomas de todas partes del mundo. La decoración navideña ya está en las calles y esto, unido a la música que escuchas por la calle, hace que por un momento te evadas del estrés causado por la pandemia.

Otro aspecto que se ha vuelto más interesante y a la vez un mayor reto, es el trabajo. Cada vez es más fácil interactuar con los residentes, hago más actividades e incluso he empezado a acompañar a los residentes a algunas citaciones que tienen. Es interesante porque puedo hablar con ellos, conocer otras realidades y explorar nuevas facetas. Al mismo tiempo, esto puede suponer un reto puesto que diariamente tienes que enfrentar las adicciones cara a cara ya que el consumo de sustancias está muy presente en el centro. Supone un reto además conocer sus historias (abusos sufridos, delitos cometidos…) y no juzgar y entender, pero recibimos mucho apoyo y formación por parte de la asociación. 

Aún queda un largo camino y muchas cosas por pasar. Hemos empezado ya con el On-arrival training, una formación que junta a todos-as los-as voluntarios-as que están haciendo su ESC en el país para ayudarnos a entender la experiencia, compartir vivencias y conectarnos. A diferencia de otras veces, este año está siendo online pero ya hemos creado un grupo online y estamos en contacto. Es una muy buena manera de conocer a más personas que están teniendo la misma vivencia que tú y que se encuentran cerca de ti. El 1 de diciembre se espera un nuevo cambio respecto a las restricciones, lo que impactaría de lleno en mi rutina diaria tanto laboralmente como fuera del trabajo…. Así que ya os contaré como va.

IRENE E.

Septiembre

Tras varios meses de incertidumbre y de largas esperas debido al covid-19, finalmente aterricé el 22 de septiembre del 2020 en Dublín, Irlanda. Pese a tener bastante información a cerca del proyecto, compañeros/as, incluso de la casa en la que iba a vivir, nunca sabes lo que finalmente te vas a encontrar y la emoción y los nervios se sumaban a la expectación. La recogida en el aeropuerto y mi llegada a la casa estaban organizadas ya por la organización de acogida y todo se resolvió sin problemas. A la llegada a la casa pude por fin conocer al resto de los voluntario/as y ver el lugar en el que viviré este año que se prevé tan extraño. Debido a la situación actual, antes de empezar a trabajar, de conocer la ciudad, de moverme… tuve que hacer 2 semanas de cuarentena obligatoria. Esto en nuestro caso suponía no relacionarnos con nadie del exterior y salir a comprar solo lo necesario y hasta un máximo de 2km. Esto tuvo un resultado muy positivo en el grupo ya que nos dio la oportunidad de conocernos mejor, de organizar la casa y de planificar bien nuestra dinámica.

Tras dos semanas de cuarentena, por fin pudimos incorporarnos a nuestros proyectos, ya que cada uno de los-as 4 voluntarios/as que estamos trabajaremos para un proyecto diferente de la misma asociación. Será un año diferente (covid-19) pero eso no quiere decir que no se puedan hacer cosas e incluso trabajar. En mi caso, a lo largo de mi proyecto de CES voy a trabajar para una organización que procura hogar y reinserción para personas sin hogar. Las causas son muchas y la situación actual de los usuarios de estos servicios es muy diferente por lo que puedes encontrarte tanto situaciones dramáticas como entrañables. 

Los primero dos días fueron una especie de introducción y toma de contacto con el lugar de trabajo, compañeros/as de trabajo y usuarios/as. Yo estoy trabajando para BackLane, un hostel sólo para hombres con estancias de larga y corta duración. Algunas personas viven allí para siempre si su reinserción en la sociedad es imposible, pero otras, consiguen reinsertarse nuevamente en la sociedad tras seguir un programa de reinserción. El ambiente entre los/as compañeros/as es muy bueno. La gente está allí para ayudarse entre sí por lo que la acogida fue cálida. Con los usuarios el progreso es más lento pero generalmente se alegran muchísimo cuando llegan lo/as nuevos/as voluntarios/as porque sienten que estás allí por iniciativa propia y no por dinero. Mi función principal, que no la única, será estar directamente con los usuarios proponiendo actividades, realizando labores de acompañamiento (al hospital, a alguna citación..), hablar con ellos… tratar que sus días no resulten tan monótonos y puedan evadirse un poco. 

 

Hace unos días, subió el nivel de alerta en todo el país hasta el nivel 5 durante 6 semanas. Por un momento temimos tener que quedarnos en casa y no poder trabajar durante 6 semanas, pero al trabajar a tiempo completo, se decidió que éramos también trabajadores/as imprescindibles. Se avecinan semanas extrañas ya que, aunque llevemos ya un mes aquí, debido a las restricciones hemos podido únicamente hacer una excursión a una pequeña península que hay cerca de Dublín. Veremos qué pasa en las próximas semanas porque, aunque no podamos movernos por Irlanda ni hacer grandes excursiones, podemos movernos hasta un máximo de 5km de nuestra casa y con las bicis de segunda mano que nos compramos los/as 4 voluntarios/as, eso dará para mucho.

IRENE E.

Mis últimas semanas como voluntario

Aupa, voy a hablaros de mis últimas semanas, días como voluntario. 

Por aquí el tema del virus no ha sido tan terrible como en otros países, de hecho he podido salir a pasear siempre que he querido, he quedado con algunos varias personas por separado para hablar y juntarnos un poco después de casi 2 meses sin vernos. Anunciaron hace una semana que ahora ya es obligatorio la utilización de máscaras o cualquier prenda con la que puedas taparte la nariz y la boca para ir en los transportes públicos. En el trabajo, las cosas cambiaron mucho, ya no estábamos organizando actividades para ir a colegios o para hacer con gaztes. En la oficina no solía haber mucha gente, a veces nos juntamos 4 o 5 personas, incluso estuve  solo haciendo mis tareas. Los trabajos que tocaban hacer en este último mes estaban más relacionados con hacer vídeos, sacar algunas fotos y plantar flores. Varios días estuvimos plantando algunas flores alrededor de la oficina para que empezara a estar mas bonito el lugar. A mediados casi finales de Abril la voluntaria Polaca que estaba con nosotros se tuvo que ir a Polonia y desde entonces he estado solo con la voluntaria Portuguesa. A principios de mes fue el cumple de la portuguesa, hicimos una barbacoa vegana con la coordinadora que para mi sorpresa estuvo muy buena. El 4 de Mayo fue el 30 aniversario de la Independencia de la URSS, para celebrarlo hicimos un vídeo con un montón de vídeos que nos mandaron de los diferentes grupos dentro de la organización desde muchos lugares de Letonia donde se cogía la bandera de Letonia y se pasaba entre todas las personas.  https://www.youtube.com/watch?v=WHuntAYSrRU&t=26s Nos enseñaron a hacer coronas con flores, una cosa muy típica de Letonia.  En la noche de San Juan en Junio, las chicas hacen coronas y las adornan con flores y los chicos las hacen con hojas de los árboles. (Las fotos, una mía y otra de la corona, Zane con el vestido tradicional para bailar (Zane es su nombre), la barbacoa vegana con soja, yo con la bandera de Letonia) mirar las fotos...

 

Eskerrik asko denagatik!

                                                                                                                                                        IÑIGO

Os presentamos a Irene!!

 

Kaixo, Hola, Hello, Labas!

Mi nombre es Irene Cernuda, tengo 27 años y soy de Donosti-San Sebastián. Mensualmente escribiré un post en este blog sobre el proyecto de voluntariado (CES) ''Cuerpo Europeo de Solidaridad' que estoy llevando a cabo en Lituania, concretamente en la ciudad de Klaipeda.

Hace aproximadamente 10 años estaba en mi primer mes de universidad en Donosti cuando una persona maravillosa vino a presentarnos su asociación KaebNai, aquí comenzó todo...el equipo que forma KaebNai puso mi mundo patas arriba, en el mejor sentido de la palabra.Gracias a ellxs conocí lo que es el CES y en lo que consiste, anteriormente conocido como SVE. He tenido la oportunidad de conocer a personas del País Vasco que llevaron a cabo su voluntariado en otros países europeos e incluso a voluntarixs de otros países que hicieron su voluntariado en Donosti. Tenía bastante claro que quería vivir la experiencia, me parecía una oportunidad que no podía dejar pasar. Pero también tenía claro que debía buscar lo que más se adaptara a mi, un proyecto que me hiciera sentirme realizada y estuviese motivada para ello. Todo este proceso lleva su tiempo, así que si te encuentras en ese momento de búsqueda solo puedo darte uno de los mejores consejos que me dieron a mí: 'Tolerancia a la incertidumbre ' , como no, de la mano de otra maravillosa persona de KaebNai. Hay muchos proyectos, en diferentes países pero para encontrar el que mejor se adapte a ti hace falta tiempo, paciencia y motivación. Así que tras 10 años llegó el proyecto que cumplía las características que buscaba por eso estoy aquí, en Lituania, haciendo mi CES en un bosque escuela con KaebNai como mi organización de envío. Aprovecho para agradecer toda la ayuda a una tercera persona maravillosa que siempre está dispuesta a ayudar y resolver mis dudas.

Hace un mes, llegué a Klaipeda de madrugada después de todo un día de viaje en tren, buses y aviones...`debería estar agotada ́ pensaba, pero solo podía sonreír y tirar de mi gran mochila cargada de motivación. A los dos días de mi llegada comenzaba mi experiencia en el bosque escuela Miško Darželis. Es difícil definir las sensaciones del primer día cuando junto a mi coordinadora y mentora del proyecto comenzaba a introducirme en el bosque avanzando entre los árboles podía sentir los pies más pesados por el barro y los charcos, podía distinguir a lo lejos una cabaña rodeada de columpios hechos con ruedas colgando de los árboles de alrededor y lo mejor...empezar a apreciar unas ligeras voces de niñas y niños que trepaban, corrían y se reían mientras jugaban, increíble. Llegamos a la entrada de la escuela. El territorio está delimitado por una cuerda y como puerta hay dos grandes troncos atados en la punta. No hay ni paredes ni puertas físicas que cierran los espacios pero lo que sí hay son ' paredes invisibles y reglas visibles'

 

<<Dímelo y lo olvidaré.

Explícamelo y lo entenderé.

Déjame hacerlo y lo aprenderé.>>

 

Confucio, 551 a.C

Irene Cernuda

 

Soy Iñigo Aranguren Garralda, estoy haciendo mi SEC en Latvijas Mazpulki en Riga (Letonia). En la organización tengo la función de hacer fotos, grabar vídeos y preparar actividades conectadas con el inglés, cooperación o simplemente animadas para ir a colegios e institutos a hacerlas con la chavalería. Me gustaría añadir que en diciembre empecé a entrenar en un equipo de balonmano en Riga y sinceramente soy super feliz aunque a veces no entiende lo que hablan por lo menos algo algo que me gusta.

 Las fotos son de un evento que tuvimos sobre los 17 objetivos de desarrollo sostenible de la ONU, me dejaron espacio para hablar sobre el objetivo 7 que es sobre la energía accesible y no contaminante. Hice un taller para construir un molino de viento que al soplar con un ventilador movía un motor y generaba energía suficiente para iluminar una bombilla que había dentro de la casa que construimos entre todas las personas. La otra foto es con las responsables de la organización y las otras 2 voluntarias que están conmigo aquí. 

 

Iñigo Aranguren Garralda naiz, Latvijas Mazpulkin nire SEC egiten ari naiz Rigan (Letonia). Antolaketan, nire eginkizuna da argazkiak egitea, bideoak grabatzea eta ingelesarekin konektatutako jarduerak prestatzea, lankidetzan aritzea edo, besterik gabe, ikastetxeetara eta institutuetara txakalaldiekin egitera animatzea. Gustatuko litzaidake gehitzea abenduan Rigan eskubaloi talde batean entrenatzen hasi nintzela eta benetan super zoriontsua naizela, nahiz eta batzuetan ez duen ulertzen hitz egiten dutena, gutxienez gustatzen zaidan zerbait.

 Argazkiak NBEren garapen iraunkorreko 17 helburuei buruz izan genuen ekitaldi batekoak dira; 7. helburuari buruz hitz egiteko tartea utzi zidaten, hau da, energia eskuragarriari eta ez-kutsagarriari buruz. Haizagailu batekin putz egitean motor bat mugitzen zuen haize-errota bat eraikitzeko tailer bat egin nuen, eta pertsona guztien artean eraiki genuen etxe barruan zegoen bonbilla bat argiztatzeko adina energia sortzen zuen. Beste argazkia erakundeko arduradunekin eta nirekin dauden beste bi boluntarioekin ateratakoa da.

                                                                                                                                 IÑIGO

 

 

Kaixo, 

Yo estoy bien durante el COVID-19, algunos días hemos tenido menos cosas para hacer pero bueno hemos tenido varias reuniones por videollamadas, nos dijeron a ver si podíamos hacer algún vídeo haciendo algo y explicándolo, yo he hecho varios y he ayudado a una compañera voluntaria que me mandó sus vídeos y los pusimos juntos-as. 

Otra cosa que hemos estado haciendo es empaquetar semillas de alubias en bolsas y luego repartir en cajas para cada participante de los diferentes grupos de Mazpulki (mi organización) que están por todo Letonia. Las alubias son para que planten y luego hagan presentaciones de como va a ir todo desde que reciben las alubias para plantarlas hasta que recogen las alubias.

 

 

                                                         IÑIGO

 

 

6 meses y medio de diferencia...

Qué curioso cómo pasa el tiempo, las dos fotos son del mismo lugar con 6 meses y medio de diferencia. El lugar se llama "Saules Darzs" es el lugar dónde está la oficina de Mazpulki mi organización, el nombre significa "Jardín de Sol", también es el nombre de mi proyecto de C.E.S.

Está situado en la zona de Riga llamada "Mežaparks" (parque forestal), este nombre lo coge del bosque que está justo pegado. La primera foto con los colores del otoño es de mi primer día como voluntario y también el primer día que me puse el abrigo en otoño. La segunda foto es de los primeros días sin abrigo en esta primavera. Da igual lo que ocurra, las hojas van a caerse todos los años, pero van a irse para dejar hueco a las nuevas hojas que vienen con energía y frescura.

                                                                                                                                   IÑIGO

 

 

Kaixo a todos-as! Me llamo Asier y soy voluntario del CES en Krsko, Eslovenia. Aunque cerraron colegios, universidades, bares y todo lo relacionado al ocio bastante pronto debido al COVID-19,hemos podido seguir saliendo a la calle desde el principio, pero respetando los dos metros de seguridad que pedían las autoridades. Debido a que podemos salir a la calle y la mayoría de sitios están cerrados, esto se asemeja a una especie de domingo perpetuo, en el que los padres van de paseo con sus niños-as, ves a gente corriendo o en bici, y con bastante poco tráfico. Sobre todo, paso mi tiempo en la calle o en la bici, o en el apartamento escribiendo, aunque también voy bastante a casa de dos amigos que viven a pocos minutos de mí. Debido a que me gusta escribir, he aprovechado esta situación para dedicarme a la escritura como no lo había hecho antes. Por todo esto, aunque la situación sea bastante monótona y aburrida, no puedo decir que sea del todo mala.

                                                                                                                                  ASIER